El resurgir de “Tres Gigantes”

El resurgir de “Tres Gigantes”

Escrito el 05/11/2019
Alejandra

A 828 kilómetros  de Asunción se encuentra Puerto Pacheco, conocido actualmente como el pueblo de Bahía Negra, una ciudad olvidada por el estado, en donde el tiempo parece no pasar, y al mismo tiempo una de las pocas entradas a uno de los pulmones del país, el lugar donde se unen Paraguay, Bolivia y Brasil, en donde después de viajar por 45 minutos en una lancha por el Río Negro, a lo lejos se puede observar un cartel de bienvenida a la “Reserva Tres Gigantes”.

Esta Reserva es uno de los mayores patrimonios naturales del país y de la región, ya que alberga a tres animales principales de la región, y en cuyo honor la reserva adoptó este nombre: El Arirai o Nutria Gigante, Jurumi u Oso Hormiguero y el Tatu Carreta, los tres gigantes del pantanal.

También es refugio de otros animales, tal como el puma, jaguarete, el muy anhelado ciervo de los pantanos, varias especies de monos, Yakares que llegan a las orillas a tomar sol y una variedad impensable de aves, que convierte este lugar en un paraíso. El 11 de agosto se registró por primera vez una humareda en el noreste de Bolivia. El primer foco ingresó por la reserva Chovoreca, consumiendo más de la mitad de la Reserva, y siguiendo por toda la espesura de los bosques del alrededor.

Desde ese momento se registraron incendios de gigantescas magnitudes en toda la zona del Chaco Paraguayo, afectando el 60% de las aproximadamente 14.600 hectáreas que conforman la Reserva Tres Gigantes, un estimativo de 8.000 hectáreas consumidas en su totalidad. Los guardaparques explicaron que con el transcurrir de los años las hojas de los árboles se acumulan, formando  una  gruesa  alfombra  que  facilitó  la  llegada  del  fuego.

Los incendios forestales son causados por: fuertes vientos, calor extremo, disminución de la humedad, variaciones en los patrones de lluvias, quema de pastizales sin autorización, sequía debido al cambio climático, etc.

Carolina Álvarez, guardaparques de la reserva, mencionaba que se habían encontrado dos animales de diferentes especies que fueron afectados por los incendios, un murciélago y un mono ahuyador, sin embargo no encontraron ningún otro animal que tuviera rastros de haber fallecido durante el incendio. Por otro lado, esto no significa que no existan animales que perecieron en el intento desesperado por escapar de las llamas, y que únicamente no fueron encontrados por estar muy adentrados al bosque.

Carolina comentaba que la gran mayoría de los animales huyó hacia el río refugiándose en las aguas, mientras que la otra parte se refugiaba en tierra, cavando pozos y escondiéndose en ellos hasta que pasara el fuego.

La misma recordó que en ese momento los animales se encontraban en periodo de apareamiento, sin embargo pudimos observar que a pesar esta interrupción, muchos animales se movían en pareja, continuando así el ciclo natural.

La Reserva está compuesta por una flora muy diversa, y sin muchos arboles de tallo grueso, plantas que brotan fácilmente y en un periodo de tiempo muy corto, lo cual colabora con la recuperación veloz de la zona.

La guardaparques hablaba de que las especies de árboles que más rápido florecen son los que son útiles para los animales, ya sea como alimento o como un hogar. Los árboles registrados que presentan un mayor crecimiento fueron: El aromita, el ingá, pajagua naranja, jukery, y las herbáceas.

Para llegar a la reserva primeramente se debe llegar a la Ciudad de Bahia Negra, y existen tres opciones: En el barco Aquidabán, en un viaje de casi 4 días, saliendo desde la ciudad de Concepción, y parando en el puerto de cada ciudad.

En avión, el vuelo tiene una duración de 3 horas, haciendo dos paradas, la primera en Concepción y la segunda en Fuerte Olimpo. Y por ultimo el viaje en colectivo, que nos obliga a disfrutar del paisaje en 20 horas de camino hasta llegar a Asunción.

Antecedentes

En el año 2009, se registraron incendios de igual magnitud, que según el monitoreo satelital se dieron en las mismas zonas en donde se provocaron los incendios este año, lo cual no deja dudas de que los incendios son provocados, o al menos en su mayoría.

A pesar de los destrozos ocasionados por las llamas, Karim Musalem Directivo de WWF mencionó que algunos ecosistemas son más fáciles de recuperarse, y que en el caso de la Reserva Tres Gigantes, tiene capacidad de regenerarse mucho más rápido, sin embargo esto no debería dejar de preocuparnos en caso de que los incendios volvieran a renacer.

Precauciones

Karim Musalem, Director de Conservación de WWF, mencionaba que existen varias estrategias para evitar que estos incidentes pasen a mayores, pero que dos de ellas son las que más resaltan.

  • Capacitación: primeramente deberíamos invertir en equipar, capacitar y educar a potenciales bomberos forestales, brindando todas las herramientas necesarias para que estos sean capaces de aplacar un incendio con todos los conocimientos adquiridos previamente, y no permitir que los mismos se aventuren a aprender una vez ya estando en el lugar del incendio.
  • Educación Ambiental: esta estrategia es aplicable a la gente “común” que no busca ser bombero o estar en el lugar. Enseñar sobre el uso adecuado del fuego, y como actuar en caso de que este se descontrole, y no esperar a que llegue a magnitudes incontrolables.